3.05.2017

:: Negocios son Negocios ::




Estrategia descendente, 

Carencias.

Abrumado por ojera de cemento, se comprimen las emociones
hasta transformarse en un holograma gastado, proyectado por un aparato viejo y defectuoso, 
un infierno prostético de sonidos que cantan las epopeyas dantescas de un sistema que no se sostiene ni por conveniencia.

Es el vapor de momentos antiguos y casi primitivos.

El aroma del sol ha renunciado a reflejarse en el océano.

Atmósfera manchada de caricias nocturnas, un remake de tus propias visiones en un lugar apartado de todo el jolgorio, una copa se eleva al infinito,
 a tu salud.

¿Quién pudo robarnos la multiplicidad de los colores, dejándonos sangran en blanco y negro, 
donde todo alrededor es un millar de fantasmas que te observan con miradas afiladas como navajas que amanecieron en un día de brillantes ideas? 

Ese maldito hábito de hacernos valer, relamiendo palabras que nos alientan a seguir en este lugar.

Disculpa, 

tras 

disculpa

Olemos a esa naftalina que se atrincheraba en los armarios, cuando fuimos el verbo viviente del candor. 

Hemos perdido de a poco, la poderosa inmortalidad de la vida que se nos presentaba larga y duradera. 


Estrategia menguante, 

Carencias.


¿Puedes decirme hacia donde se fue todo el color?

O al menos dime donde puedo seguirle un rastro, por mas mínimo que sea.

Respiro sensaciones inverosímiles, me gusta jugar con el espacio y las conexiones de mis neuronas, es algo que me entretiene desde niño, o desde que dejé de aportillar mis cavilaciones silvestres, 

mmm...

Creo que fue cuando deje de admirar al océano y toda su arrogancia.

Estrategia salvaje, 

Involutiva.

Cometo perversiones con mi sombra, trato de mirarla desnuda por si acaso quiere aferrarse a mis ganas de gritar un orgasmo, -¿puedes sentirlo?- la cosa por lo bajo es divertida, todas las cosas bajas son divertidas, ocurren sin previo aviso, se manifiestan sin previo aviso, como las olas del mar que bañaron todas mis esperanzas, alguna vez.

Recuerdo cuando después de clases me encerraba en la playa para compadecerme, siempre fui adicto a un par de cigarrillos, siempre me senté en el mismo lugar, siempre pregunté las mismas cosas, siempre me cogí a mi mismo para no molestar a nadie. 

No sé que mierda estaba pensando en crear este blog.

A veces creo que la estrategia de lanzar botellas al espacio no se me ha dado bien.

Me seguí cobijando entre mis falaces conclusiones, hasta que siempre anduve bien abrigado; el frío sosiego de la patria unicelular nunca pudo afectarme.

Estrategia elegante, 

Provocadora.

Desapareces antes de levantarte, suena algún artilugio para lanzarnos de lleno al nuevo día. Sabes muy bien que debes acoplarte al fatalismo responsable de las ideas desarrolladas por otros que tuvieron mas suerte que tu. Sabes que todo anda mal, hay algo en tu cuerpo que no te deja en paz. Pero hemos envejecido, al igual que todos alguna vez, y por tanto aprenderemos a callarnos, aprenderemos a ser esclavos de nuestro silencio, de nuestra omisión.

Pegado al piso, suelo mirar las migajas que se apegan a las extremidades de las hormigas que peregrinan todo el espacio terrestre, intercambian su tiempo por otras migajas que cambian en el mercado por algo de alimento y bienes varios, producto de la propia vanidad y la ingeniosa invención de la mercadotecnia y el marketing.

Henos siendo la conclusión gloriosa de la ecuación del siglo veinte y su control de masas anónimas.

Soy reiterativo, lo sé, y no me importa.

Pero es que vas a negar que nos acostumbramos a las victorias morales, somos una que camina con orgullo. Desarrollamos un discreto sentido de la consecuencia frustrada. Hemos aceptado nuestra condición lúdica del sinsentido de toda nuestra existencia, esto de ser un simple avatar del juego de los dioses ebrios, amargados y con ganas de que terminemos el juego como héroes.

Aprendimos a subir de nivel, portamos armaduras pesadas, esgrimimos cada vez con mayor destreza la voluntad de poder en la medida de lo posible. 

Somos la dulce derrota del vacío.

Estrategia pedante. 

Calculadora.

Es un halago que sigas leyendo hasta acá. 

¿Sabes? a veces me siento libre de mis presunciones. Yo no tengo la culpa de poseer algo de tu tiempo, mal que mal, le regalas a diario toda tu existencia a delicadas patrañas que nos contaron cuando niños y que aprehendimos con precisión. 

¿Puedes sentir eso? Quizás sea el silencio el que nos una. Porque allá afuera todo huele a un bullicio salino que no intenta desfallecer hasta que se agoten todos los recursos. Estoy completamente seguro que nos iremos a marte, o a otra galaxia, qué se yo: Tal es el comportamiento de nuestra virulenta esencia humana. 

A veces pienso en Dante y le creo. A veces me pregunto cuál será nuestra falta tan grave para que nos hayan mandado todas estas emociones que carcomen la incandescente levedad de todo lo que cada uno cree ser.

Pero las cifras se me diluyen y no logro consolidarlas, la deriva estelar me impide integrarlas en una paradoja, lo cual sería una de las mas hermosas respuestas que un ser finito pueda conjeturar
y por tanto coger.

Pero de verdad gracias, ahora siento que estoy algo mas cerca de ti, o tu del resto, o el resto sigue en la suya, lo mas probable.

Estrategia Mortuoria, 

Pequeña.

Una voz pura como el dolor del frío amanecer, sutil en las sombras los dedos acarician la piel con ganas de moldearte; un oportuno gemido me roba un par de escalofríos, esos labios húmedos contagian, el aroma de tu cuerpo desata mi locura, hay algo en mi cabeza que se neutraliza, y nuevamente soy el animal patriarcal que quiere poseerlo todo, una potencia elevada al infinito, quiero con fuerza levantarte y penetrarte, sé que en algún momento u otro estarás húmeda de tantas insinuaciones que secuelan tu exquisito arte de escuchar a ojos cerrados; sé que mis manos se alzarán con la dulce victoria que recorrerán el despejado horizonte de tus piernas, sé que me lo pedirás casi rogándome y mirándome a los ojos, 
para absorberme, 
para poseerme, 
para devorarme y hacernos desaparecer. 

Y yo sé que ese momento
 es mas valioso que un simple orgasmo. 
Porque son miserables conversaciones 
conmigo mismo.

Y dejaré de lado, 
por un momento, 
esto de sentir en blanco, 
negro 
y gris, 
para perderlo todo,
y caminar en silencio 
por todas partes,
una y otra vez.

una y otra vez.

Y dejarme ir...



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1.26.2017

:: Nadir ::



Seres imaginarios que no salen en la foto.


Casualidad. 



Sopla el sonido la melodía del olvido, aquellos que ahora son simples miradas taciturnas.



El cuerpo, la geografía monumental de los recuerdos, elaborando la ordenada conciencia, 

sometido al trajín de los años, de una vida entera.


Seres que se les ha permitido crecer y envejecer prematuramente.



Hijos de una época que avanza a la velocidad del tedio y del placer. 



No hubo tiempo para recordarse las heridas y el fundamento de toda historia que no duerme ni deja dormir. 



En la intimista negociación emocional, nadie puede entender la ufana insuficiencia moral.



Cada soplo es un pedazo de la vida que se nos va. 



La irresponsable caminata de seres imaginarios que ni siquiera les alcanzó para transformarse en un grabado de luz. 



El desierto de las miradas y los cuerpos desnudos han dejado huellas indelebles e indescifrables en toda nuestra imaginaria humanidad.



El espejo siempre quiere saber mas de la cuenta, escudriña y escudriña para interrogarnos, aunque sean tiernos segundos como tiernas mariposas revoloteando en la red imaginaria.



Todo es algo imaginario, todo se vive y queda sometido al recuerdo imaginario, no hubo tiempo para filmar, no hubo tiempo para tomar una fotografía, fuimos momentos en la materia que se oxida y ya casi no recordamos ni los detalles.



En esa amargura somos hermanos, en esas miradas perdidas, en la náusea que nos agobia cuando los recuerdos destellan como relámpagos, en las lágrimas que nos señalan nuestra cobardía, ...no importa, siempre pasan, ya nos acostumbramos a ellas.



Y a pesar de que somos los mejores empleados de las payasadas y las alegrías, somo pura imaginación, somos una apariencia imaginaria, una careta si gustas llamarlo así.



Vendrán otras generaciones a convertirse en nuevos momentos, a cabalgar en la salvaje letanía del placer inmediato para luego escarbar en nuestros recuerdos,



He ahí nuestra responsabilidad.



Escribe botija, cuéntales a todos que fuimos los mejores imaginarios, que vivimos el mejor momento imaginario, que nos llenamos de polvo imaginario para colgarnos de una estrella terrenal, cuando por tus ojos desbordaba el amor, al menos una vez.



Donde fuimos imaginarios. 



No lo olvides.

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11.18.2016

:: Estética Trascendental ::


Imagina el Sol viajando lentamente hacia la tierra; imagina un cometa a pasos luz de pulverizarlo todo;

imagina un incendio interminable; imagina que todo el hielo se derrita; imagina que de tanto experimentar con la química nos amenacen las plantas contra los zombis.

Imagina toda la ira de los dioses, imagina las señales del armagedon cumplidas, todas y cada una de ellas.

Imagina el inicio de un nuevo orden mundial y por consiguiente el inicio de un nuevo holocausto canibal; imagina que Cristobal Colón y Marco Polo del espacio nos descubren para bautizarnos como la Indiada Americana, de la cual todo el universo debe usufructuar, saquear y violar.

Imagina que nos queda poco tiempo, que la vida es una hecatombe social y espiritual.

Imagina, sólo imagina.

(Ciencia ficción mas allá del tiempo y el espacio.)

Imagina que eres el mal sueño de un dios,

toma un martillo y golpea la fragilidad de tu arrogancia.

Abre los ojos.

El tiempo mella lentamente....

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10.31.2016

:: Botella Milagrosa. ::



La botella se aleja tiernamente
por el diminuto pasillo de las casualidades.

Las noches, las horas, los días, 

el incierto camino que se va despejando, conforme ocasionamos que las piedras se vayan quedando 
atrás.

Pero es cierto: nos gusta ubicarnos donde corresponde, o donde nos enseñaron a ubicarnos.

A veces creo que no somos, y no es porque no seamos, sino que somos lo que los otros quieren de nosotros que seamos; y somos tantos en un solo cuerpo, y discutimos, lloramos, extrañamos, prendemos algo para recordar lo que no fuimos, y así vamos siendo.

La botella ha soportado todo nuestro empeño, pues tal es la voluntad de no rendirse para seguir viviendo. Hemos aprendido a comernos las alas de la paz para enjaularla en nuestros desatados momentos de ingenua hidalguía jolgórica. 

Llenamos la botella de todas nuestras buenas intenciones; nos dejamos seducir por el futuro, o por algún otro espejismo que chorrea tanta existencia como nosotros. Al final, capear la vida siempre es bueno, mejor aún si en la cama hay alguien que nos regale un poco de su existencia. El placer hay que buscarlo de a dos, aunque sea con las manos.

¿Te imaginas masturbarte contigo mismo? Imaginándote solo en el mejor lugar que prefieras Pero..¿Y quién te lo mete? ¿o a quién se lo metes? No. Siempre hay alguien mas, o quizás muchos mas, La mente es tuya. 

Mas fome que acariciarse solo.

La botella siempre guarda un pequeño espacio para seguir aguantando. 

La tiramos un y otra vez al vacío. Nada nos conforta por mil años.

Nada.

Por eso somos mortales, y que bueno. 

Somos pescadores que nos levantamos cada mañana, esperando el milagro.

Esperando un milagro.

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8.27.2016

:: Plétora ::

daniel DALOPO - Opresión



Una flor palabreada ha crecido en el vacío.

Condición natural cuando las imágenes se traicionan por miedo a las entrañas.

El destierro crece como el olvido, cuando la mala hierba se arrepiente para cobijarse en el lamento del sol.

Blasfemias ocultas en nuestro corazón; hemos elegido saber muy bien como marcar el territorio. 

Saldamos todas nuestras deudas con la infancia, pero quedamos debiendo a la dignidad.

Esta efusiva fantasía de ubicarnos como personas de buena crianza, hemos aprendido a querer toda nuestra fastuosa copulación con la verdad y toda su post-modernista canción de cuna que nos hace tirarnos en la cama para olvidar el día.

Tenemos un perfume a renuncia que apestamos de limpios, nos reímos con las mismas utopías, pero estamos viejos para cargar un fusil.

El sol es el mismo de hace miles de años, la suerte nunca ha servido de algo, hemos olvidado las imágenes y cada segundo que pasa es un karma tan delicioso que no nos bastará ni con viajar en el tiempo.

La prodigiosa tentación de aniquilarlo todo, la resuelta pronunciación del deber, la maravillosa profundidad de nuestra alcoba que nos espera. ¿Y qué pasó con las maletas? ¿Qué ocurrió con la flor que tuvimos que lanzar a ese poderoso vacío de la grotesca necedad de todo esto que somos?

Quizás no aprendimos a elaborar buenas preguntas.

Esclavos tras esclavos, una cifra mas no suma ni resta, mas bien es un falso doble, una extenuante canción que nos impulsa a ubicarnos en esta perentoria necesidad de abarcarlo todo.

Ni fu ni fa, ni chicha ni limoná, este horizonte que comulga con dioses fálicos y matriciales; y con el agujero negro que se alimenta de nuestros sueños mas ocultos.

El relieve cambia a cada rato, y todo aquél que quiera evangelizarnos, por favor que se vaya al carajo, por algo llevamos llagas como medallas de guerra, no somos generales pero al menos para sargento nos alcanza, en esta guerra espiritual, en esta profunda y tan deliciosa cárcel emocional; Obramos porque fuimos arrastrados por la marejada de nuestra propias conclusiones y nada de lo que pueda erigirse como cimientes es algo en lo que pudiéramos confiar. 

Al menos vamos riendo, vamos bebiendo y fumando lo aprendido, vamos podando las certezas para por fin aferrarnos a la esperanza, y así pasarán los tiempos, nuestro tiempo, para transformarnos en misteriosas utopías celestes que cuelgan como los ancestros que hoy nosotros veneramos.

Tal es el destino de la marabunta que lo devora todo; hemos sido cómplices de mil lanzas de hielo, el fuego del bosque arde en nuestras venas, las voces nos llaman y acudimos como siervos de las constelaciones silvestres con las que nos concibieron, esto de ser amalgamas silentes de la especie;
riendo, ladrando, gritando, gimiendo, murmurando; en muchos silencios sometidos, la mayoría de las veces;  olvidando en cada rincón que nos reciban, toda esta hipócrita existencia criminal.

La flor nos espera en el vacío.

Quizás debería venir a encontrarnos al final del camino,

en un millón de años mas. 





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8.18.2016

:: Buscando llegar hasta el Sol ::


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7.23.2016

:: Ecografía ::




Toda la certeza muere de frío,
el umbral del tiempo aleja y estira los caminos, 
se agota la melancólica difusión del lugar, 
al que todos queremos llegar, 
pero que jamás quisimos estar ahí.

Sangre por viento, humo y recuerdo, 
el vaho se alborota para difuminarlo todo.

La vida en carne, la noche hasta el amanecer, 
todo el barro escurre lento por el bosque de las miradas
que acontecen como fantasmas para adornar la grieta,
que deja escapar todo silencio que calma
y que conforta.

A veces me paro a observar esta escena una y otra vez.

Es como si mis ojos reflejaran la misma imagen, 
en un bucle infinito.

Pero mis ojos, así como la estela de mi existencia
ya no me siguen , no son los mismo de ayer.

A veces le pregunto a mi madre en qué consiste 
dejar de ser.

A veces quisiera preguntarle a mi padre
cuándo es el momento preciso para renunciar.

Y es que la existencia es un pincel que dibuja 
todo nuestro alrededor, 
las ideas van degradando el espacio
y el tono del color cada vez se torna tan grave
que nos apresuramos en resaltar todas nuestras dudas
para borrar toda nuestra infancia.

A veces corro lento por la ciudad, 
a veces la ciudad me devora tiernamente.

¿Y es que cómo no he de ser intimista, si mi propio aliento fue un regalo
que nunca quise, pero que tanto aprecio le he llegado a tomar?

A veces sólo una pobre canción da vueltas por mi guitarra, 
en esta hermosa altitud que el sur me provee. 

He visto el auge del imperio de la necesidad.

La nobleza de las aves aún me despiden por la mañana.

Las gatos y los perros insisten en visitarme,
quizás para aconsejarme que deje la ignominiosa pronunciación
de mis asuntos, que a nadie le importa.

Pero no puedo.

¿Cómo se puede renunciar a la fuerza colérica de toda la existencia?

Menguada la pena, pagado el noviciado,
mi amor autodidacta se funde en mi propia aceptación.

He aprendido a perdonarme.

Por las noches trato de contar los postes de luz de mi población y siempre
aparecen nuevos motivos para dormir en silencio.

Quisiera alguna vez preguntarle a mis hijos,

si es suficiente con la paz....






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Lovercraft

"No hay en el mundo fortuna mayor, creo, que la incapacidad de la mente humana para relacionar entre sí todo lo que hay en ella. Vivimos en una isla de plácida ignorancia, rodeados por los negros mares de lo infinito, y no es nuestro destino emprender largos viajes. Las ciencias, que siguen sus caminos propios, no han causado mucho daño hasta ahora; pero algún día la unión de esos disociados conocimientos nos abrirá a la realidad, y a la endeble posición que en ella ocupamos, perspectivas tan terribles que enloqueceremos ante la revelación, o huiremos de esa funesta luz, refugiándonos en la seguridad y la paz de una nueva edad de las tinieblas."

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