4.07.2024

:: Pan de Huevo ::

En los escombros nos revolcamos y recordamos.

Hacia delante suelen ocurrir los detalles mas sórdidos que narran un encuentro clandestino, inconsciente, un cielo rizado, mentiras de terciopelo y panes de huevo con café.

.- Hubieras llegado más temprano.
.- No funciona de esa manera.
.- ¿No? Entonces ¿Cómo funciona? ¿Te arrepientes de algo?

La mirada suele sostener un sosiego que dura un par de muecas infinitas, el descorazonado descontento, la huella del disgusto se confunde con el aroma del silencio, mientras el instinto media entre un sorbo de astucia y un trozo de pan de huevo que cercena una respuesta.

-. Quizás.

No hay un puerto disponible dónde aparcar decisiones equivocadas, la carne de tu cuerpo como el motivo; la culpa, el perdón y la indulgencia copulan cómo un trío entre sábanas y cortinas que vuelan como los días que se acurrucaron en la desesperación, en esta ciudad se han robado el tiempo, la tierra gira a un millón de años luz y las huellas no duermen, hunden sus garras en las paredes infinitas de la reflexión monocromada y exasperante,los colores can rendidos ante una mirada sin destino.

.- Nunca se quiso hablar de amor en esta relación. O me perdí de algo? 
.- Qué tiene que ver el amor en todo esto? Es ingenuo pensar que hubo pactos o promesas que cumplir. Un acuerdo es distinto.
.-Esto más bien parece una discusión por plata.
.-Esto siempre fue por ....
.- Dilo a ver? Te escucho.
.- No hace falta, tú sabes bien de qué se trata.
.- Estuve esperando tu mensaje, un WhatsApp, hasta una señal de humo o una disculpa al menos.
.- Pero ya estoy aquí no? 

El sorbo sigue siendo amargo. La incomodidad como consigna del día entero, un anzuelo secuestra la mirada hacia un espasmo del salino desastre del vínculo atosigado en una simple ecuación dónde sólo quieres que entren y salgan de tu vida, rápidamente, sin mayores misterios ni meas culpa, prostitución de la emancipación, recuerdo para el futuro, la brisa, la brisa constante, el pan de huevo, los labios humedecen la verdad, el jadeo, la mirada cruzada y  entreabierta, la misma pieza y las cortinas, las sábanas desaparecieron, el umbral del cuerpo palpita a pedazos, se hunden a pecho entero las cartas sobre la piel, muriendo como el tiempo perdido por no saber cómo llegar.

.-Hubieras llegado más temprano.
.- A ver dilo de nuevo.

4.02.2024

:: Señuelas ::



 Señuelas que llueven como una tormenta desmesurada y rendida, mojadas esperanzas rotas se apilan en una bodega vieja y cansada, hundida en la memoria colectiva que se tiñe de fábulas y leyendas sobre ausencias y despedidas, sobre semanas que no tienen fin, retratadas en un lunes que duele en el alma, y el resto de días como sueños que cambiamos de ropa para mirarnos al espejo y olernos la suerte, en hermosas profecías cifradas que se acumulan para las ruinas del mañana.


 Señuelas lanzadas al mar del vacío, cuando la culpa duele y la almohada se cierne sobre el hedor de las sinceras biografías escritas para el olvido extraño y medidato, gritos ajenos en la cabeza, sonidos e imágenes prestadas para vaciarnos enteras, como bóvedas enmohecidas y apretujadas en el pecho, calzando la inmesidad del universo misterioso, dando sentido a la ingenua envidia de los dioses: esta vida eterna y sencilla, efímera, única, inconmensuranle, un viaje que suele encajarse como una pieza del rompecabezas que solitario se autoexilia como la gran verdad deshojada, tan bien contada, en millones de falacias.


Las señuelas suelen atrapar su presa, la lectura es un barco inagotable, que se hunde a diario, naufraga, y emerge como la primavera, colores de pasteles y cielos en arreból, la vida en un rayo de sol condesánsolo todo, transformando ocho minutos en esta utópica esperanza, verde de tanto desearla, extraña de tanto esperarla, un suspiro y un nuevo día, la muerte nos espera al final del camino, quisieramos saludarla de frente y con orgullo, de cara al nuevo día, siempre hay un comienzo y un final, la doncella de oro nos abre la puerta y el rastro de quienes nos abandonaron iluminan el sendero, es un paso, una transición, el gran umbral que cíclico nos depara algo que nadie nunca narrará.

:: El Rio invisible ::

Es hacia el ocaso, hacia esa curiosa, hacia esa curiosa,  hacia esa curiosa dirección por dónde nos inclinábamos cuando éramos chicos. En el...