Hay un recoveco que se alcanza a si mismo,
entre tanta mentira,
de colores negros,
blancos,
o medievales...
Pues bien,
verde,
esperaré:
Que los segundos declaren el final
de la macabra
alfombra
de la soledad...
¿Y quienes somos para citar la palabra como el escupitajo sagrado de los dioses, para enjaular los pájaros divinos que quisieron volar, a expensas de la negación silvestre de la esperanza?.
Es hacia el ocaso, hacia esa curiosa, hacia esa curiosa, hacia esa curiosa dirección por dónde nos inclinábamos cuando éramos chicos. En el...
Wow.. me ha encantado Edu. Cómo podemos decir tanto en tan pocas palabras!
ResponderBorrarY te debía el comentario del nuevo look de tu espacio, esta realmente genial.
Un abrazo!
Sabes lo trivial de los pelones como tú es qe son tan evidentes qe se jalan entre si, mira a quien tenemos aqui jalando, a la pelona de Sidra. Pura mierda cachorro
ResponderBorrarenterate qe a tu amiguita Malobra, le han botado de cuanto site pasea. Iras por la misma senda, primero debes de aprender, luegho vuela tu seso.