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:: Mesa Familiar ::

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(1) Amanece la mesa, (afirmada), en el piso viejo de esta presurosa pasividad, que acontece como la indeleble mancha, desparramada por la ciudad, que da cuenta de un batallón vencido, inerte y sin razones. (2) Si, Son códigos colgados en el borde de la mesa, que son digeridos por la hormigas veraniegas, que son acomodados por el vértigo de las lecturas incomprensibles, y a la vez son maltratados, por la diestra facilidad, con la que se rompe una realidad, que no concluye y desaparece. (3) La mesa no sabe de razones. No conoce las lastimeras predicaciones del fundamento innecesario, no confiere pecados, ni acalla sus penas. La mesa solo observa. Se estremece con golpes de puño que caen derrotados, en su cuerpo de madera. Se moja con lágrimas ajenas, se calienta con un hervidor. Sufre los embates de las cenizas y de los borrachos que la desesperan o la hacen reír. La mesa se desordena. Se pierde. A veces se limpia. Otras, se vuelve a limpiar. La mesa espera. Extraña el sabor del bisté a ...

::.Diálogo en Copula Menor entre el hombre y la poesía, Ambos Invisibles.::

Yo estuve casi, Casi… Que me revolcaba de lujuria barata, con la puta imagen de la poesía. Esa que se despide, cuando los espejos de las letras, para todo ajenas, escupen humo blanco, (en esencia concordante) que en si misma hacen fila, para la repartición de enormes zancos chuecos y así poder asomarse, por sobre las grises calabazas, que cubiertas de tanta indiferencia intelectual, han tejido su bandera de seda, atingente, obviamente, con la soberana risa de los dioses, que editaron sus libros imaginarios. Huidobro tuvo mala puntería al acusar al pueblo, cuando lo que debía hacer era erradicar panaderías milenarias, que producen “pasteloides ” en serie, que venden su letra chabacana, coludida, y para nada requerida, a los incautos de ferias subterráneas, cuando el opus en fanfarrias de imágenes y sonidos, parece un soberano convento que se desborda en los hocicos de vómitos irreverentes, ofreciendo un desprecio (en gracia) a bajo costo, y que por estos días, se presentan como un produ...

:: Al Sur de los Molinos ::

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Vengo de un pequeño barrio llamado Rosenquist. Lugar ubicado al sur de la memoria de los molinos, de esta Villa Alemana eterna, que dura unos cuantos paraderos, que limita con un tranque y una cantera. Caminar por los barrios del área sur de mi ciudad, es conocer el puro chile, el puro pueblo. Ese que sobrevive en la adversidad del consumo y todas las deudas, que pone sus esperanzas en sueldos miserables, que con mucho esfuerzo hermosea sus casas, que junta cada chaucha para que los cabros estudien, que aún cree en un chile próspero y solidario. Mi barrio es de gente humilde. De aquellos que se levantan temprano, para salir corriendo al laburo. De aquellos que van colgados de las micros. Mi barrio es de albañiles, panaderos, enfierradores, ferreteros, vendedores ambulantes, asesoras del hogar, microempresarias, empleados particulares, carpinteros, poetas, muralistas, pintores, músicos, modistas, peluqueras, zapateros, garzones, empleados del aseo, auxiliares, choferes, taxi...

:: Jardín de Octubre ::

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Hoy me di cuenta de que mi jardín se está marchitando, quizás producto del silencio que camina solitario, por la fría noche de este pequeño mes de octubre, que no para de terminar… Y es que… (desde que tengo memoria) los recuerdo se me asemejan a una imagen arrugada, carente de colores, sobrada de silencios. A veces quisiera comerme mis orejas, para recordar sonidos de añejas canciones, que mis padres sintonizaban en una radio imaginaria, en vivencias que, con el paso del tiempo, prácticamente ya son casi, imaginarias. Es curioso… Tan solo la tibia voz de un locutor de radio, acompaña mis reminiscencias, mis más tibias apreciaciones, de una soleada tarde, donde el sudor del cuerpo, producto del tedio y alguno que otro movimiento festivo, hacia frente al calor que inundaba todo espacio compartido, toda espontaneidad cercenada, por la irresponsable voluntad, de un silencio que no para de gritar, cuando se trae a colación. Silencios vestidos de pantalón corto, con medallas en las rodillas...

:: Hacer de Tripas Corazón ::

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Desarraigar la cabeza. Comerse el pelo de tonto que nos gobierna. Caminar en el mojado desierto del universo tan lejano Desorbitar los dientes, para destemplar al más preciado de nuestros ojos. Oscurecer la albina aurora de la conciencia, domesticando la flemática pronunciación de los azarosos sentimientos, que no son más que eso: Ordenadas emociones que caminan directo al olvido glorioso de la muerte. Borrar el epitafio que se vive a diario, para desaparecer sin memoria. Meditar cada segundo, (incluso el meditado). Saborear el hambre, masticar el viento, comerse la barriga, enviar al destierro a nuestros más preciados ideales. Desnudarse… Confesarse con todo el mundo, para que nos acompañemos, en la azarosa misión de identificarnos como perfectos desconocidos. Besar apasionadamente nuestros labios, para así degustar nuestra insípida saliva. Lamer nuestras más molestas llagas, con la punta de los pies, para gemir, en silencio… Escribir a viva letra toda la ira contenida, esa que ha si...

:: Toxicity ::

Mirando la vida a través de los ojos de un cubo cansado Comiendo las semillas como el pasado La toxicidad de nuestra ciudad, de nuestra ciudad, Ahora, ¿qué posees del mundo? ¿Cómo puedes poseer desorden, desorden? Ahora, en algún lugar entre un silencio sagrado Silencio sagrado y sueño En algún lugar, entre el silencio sagrado y el sueño Desorden, desorden, desorden. Más madera para sus fuegos, ruidosos vecinos Ensueños de linterna, atrapados en las luces altas de un camión Comiendo semillas como en el pasado, La toxicidad de nuestra ciudad, de nuestra ciudad. Ahora, ¿qué posees del mundo? ¿Cómo puedes poseer desorden, desorden? Ahora, en algún lugar entre un silencio sagrado Silencio sagrado y sueño En algún lugar, entre el silencio sagrado y el sueño Desorden, desorden, desorden. Ahora, ¿qué posees del mundo? ¿Cómo puedes poseer desorden, desorden? Ahora, en algún lugar entre un silencio sagrado Silencio sagrado y sueño En algún lugar, entre el silencio sagrado y el sueño Desorden, d...

:: Amén ::

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Saberse ausente, como un punto que se arrancó del polvo de una estrella, para luego, millones de años después, consumirse como si fuera la última braza ardiente, de un destello que se izó a sí mismo, como el último lugar donde se quiso llegar. pero nunca se logró. Bajar la mirada, saborear el desierto salino de la misteriosa composición de las palabras, evocar al espacio multicolor de los caminos dispersos, como el predicado acusador de los grisáceos testimonios, que hablan de uno mismo, aún cuando el color insiste en colarse por todas partes. Despedirse del espejo, levantando un pañuelo mojado, encogiendo los hombros, comerse las alas al desayuno, aunar las disidencias, sofocar la tibia brisa que limpia los pensamientos consuetudinarios del día a día, perderse en el blanco banquete de mi piel, que se esconde por miedo a florecer excelsa como una flor de loto. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. Henos aquí, invitados por la fogata que convoca las sombras del dolor descifr...